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Diario de kenpo
domingo, julio 03, 2005
      ( 6:45 p. m. ) lmarcos  
Ayer fue el seminario de Ingmar Johansson en Madrid, de 6 horas de duración, y hoy he amanecido casi tan cansada como me acosté, y con los hematomas en todo su esplendor, incluidos algunos en sitios donde no recuerdo ningún golpe fuerte. En fin... que a mi madre casi le da algo y piensa que soy masoca o algo así.

Por lo demás, el seminario se articuló en torno a varios conceptos de kenpo. El primero sobre buscar el eje del cuerpo y que al ser dicho en inglés, entendí de otra manera completamente diferente. Yo oí sink the center, y lo que dijo fue seek the center line. Y para ilustrarlo vimos una técnica preliminar cuyo nombre no recuerdo (maza atacante, creo) y gemelos agresivos terminada con una pata de giro trasera izquierda. La primera era un ejemplo de cómo llevar al atacante para atrás, y la segunda hacia adelante, con el añadido de la historia de porqué salió del sistema y cuándo, y entre ambas técnicas, un poco de estudio de anatomía corporal para saber cómo se mueve el cuerpo según se le golpee en un sitio o en otro.

Más principios que se tocaron fueron los de establecer la base y pivotar, y el de establecer la base, agarrar y no recuerdo ya si chequear o girar.

El segundo grupo de técnicas que trabajamos fueron solo kimono y kimono doble (6 y 44), y siguiendo con la agrupación, cómo en la primera movemos al atacante y en la segunda nos movemos nosotros. Aquí trabajaba con un cinturón negro de Guadalajara, y aunque los dos conocíamos la técnica, aprendimos de su maestro cómo hacerla efectiva, él porque no veía el golpe mayor, y yo porque al angular mal en las salidas me quedaba sin fuerza al golpear, aún bajando el centro de gravedad. De aquí salí con todo el cuello colorado por el roce del kimono y los nudillos pelados, y eso que "sólo" mi kimono rascaba (en realidad los dos).

En algún momento de la mañana también hicimos la 31 (creo que es el ala da la vuelta) y mi compañero detectó que subía el codo y no anclaba bien, por lo que perdía palanca. Esto último no recuerdo con que técnica fue. Eso, y los tres principios de fuerza principales, con la subcategoría de masa reforzada que no supimos concretar hasta la tarde (no recuerdo el nombre, pero es similar a oposición de fuerzas).

Y como empezamos el seminario tarde, y llegamos tarde a comer, y entre plato y plato hubo tertulia, pues también empezamos tarde por la tarde, y casi nos tienen que echar los del grupo que entrenaba en la sala aún mas tarde.

Pues eso, después de la comida y llenos hasta arriba, por la tarde iniciación al cuchillo para la mayoría de nosotros. No para todos, pues un grupito controlaba bastante. Primero fueron esquivas sin tocar el cuchillo, pero en cuanto nos descuidábamos ¡zas! nos acelerábamos y ya no había quien evitara el cuchillo. En el segundo paso se metieron desvíos, con el exterior de los brazos, y en un tercero, bloqueos. Nosotras nos lo pasamos bomba y a pesar de que nos hubiesen acuchillado unas cuantas veces, morados en el interior de los brazos no han salido, jeje. Y como tenemos mala idea, empezamos a cambiar de mano y de empuñadura aún antes de que Ingmar lo sugiriese :)

Para los siguientes ejercicios tocó cambio de pareja. Hubo ratos en que me sentí como cuando mi hermano se dedica a hacerme luxaciones y similares, y en una de estas que sales disparada hacia cualquier lugar, casi me estrello con la pared. Menos mal que la mano evitó el golpe. Yo lo siento por mi pareja, al que el ejercicio de los desvíos seguidos se le quedaba muy de iniciación y en seguida empezamos a cambiar sobre la marcha el ejercicio (yo volando a los dos segundos de haber empezado el ataque y con el cuchillo que empuñaba en el cuello, y después tratando de que las llaves de muñeca o giros de codo me saliesen medio decentes y recibiendo las explicaciones de cómo hacerlas efectivas y el !no pares el movimiento! cuando me quedaba sin saber como continuar). A todo esto, además de evitar el cuchillo del compañero, había que evitar a las parejas vecinas.

En este tramo a punto estuvo de darme un yuyu, pero conseguí atajarlo al darme cuenta de que empezaba centrándome en la respiración cada vez que podía.

La última hora y media estábamos todos hechos polvo por el cansancio y el calor.
Juntando nubes y otra mas que no conocía, de la familia de grulla brincadora (29): una me parece que era recolectando nubes y la otra rodeando el horizonte (al menos las descripciones de ambas se corresponden más o menos) y servían para ilustrar el compounding o unión de dos golpes en un único movimiento. Estas me quedé sin pareja e hicimos un trío con gente de Jaén que trabajaba estupendamente (luego me enteré de que era el maestro), y como ellos la conocían y la hacían rápido y yo no, pero se me contagió el ritmo (que no la coordinación) y me aceleré, pues no salieron muy allá que se diga.

Por cierto, me encontré a un viejo compañero de la universidad que venía con su uniforme de Kajukenbo y al que no veía desde hace ni se sabe el tiempo.
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