( 3:23 p. m. ) lmarcos
Aprovechando una mini estancia en la playa, he repasado las formas de forma que se mejore el equilibrio. Es decir, en la pendiente de la costa trabajando en distintos ángulos y con el agua cubriendo hasta una altura suficiente como para no ahogarte cuando pasaba la ola.
Con el primer ejercicio descubres lo fácil que te desequilibras cuando el impulso no es el exacto, pues un pelín más, sumado a la pendiente, hace que tengas que recolocar pies para no caerte.
Con el segundo, al haber oleaje cruzado por la cercanía con la arena, lo que se trabaja es la estabilidad de las posiciones. El único problema es que la mitad de las fuerzas que te empujan pueden venir, no de la dirección de resistencia en la que se supone que está tu oponente, sino en la perpendicular en la que la estabilidad es más inestable. Este se convirtió en mi favorito.
Y hay un tercer ejercicio del que no hay que abusar, que es el de hacer las formas en la arena. Con todos los problemas que supone en los desplazamientos.
#
( 1:09 p. m. ) lmarcos
Anoche soñé que tenía que hacer la cuarta larga y que se me había olvidado por completo. Cada vez que la empezaba acababa encadenándola sin saber cómo ni porqué a la segunda larga. Ni siquiera mirando en un libro los pasos conseguía sacarlos...
#
|